Ley del libro 10/2007 y los descuentos en 2019

Ley del Libro

La Ley del Libro en vigor en 2019 es la 10/2007, publicada en el 23/06/2007 en el B.O.E. Trajo grandes novedades y regulaciones bastante serias entorno a la venta del libro. Estos hechos generaron en su momento cierta convulsión, debido a lo estricta que era para los comercios mientras que protegía de los abusos de las grandes empresas al pequeño comercio. ¿Pero es esto último cierto? Con este texto no vamos a entrar en grandes parrafadas legales, pero si quieres usa la tabla de contenidos para saltar más adelante.

La idea del legislador

Siempre que sale una ley tiene un texto enorme, llamado preámbulo, en el cual podemos encontrar las grandes ideas (muchas veces con pésima ejecución legal) para el cual se redacta. En este caso encontramos el siguiente motivo:

¿Por qué fijar los precios en la Ley 10/2007?

Pues en este caso, esta ley aprobada con un gobierno en funcione , pretende fijar precios para poder de esta forma evitar los abusos de grandes compañías tirando el precio por los suelos y usarlos como reclamo. Lo que los supermercados hacen con la leche y otros productos que puedes encontrar en el extremo opuesto de la entrada. ¿Sera casualidad que en los hipers los libros estén tan cerca de la entrada? Ya os adelanto que no, no son rentables.

Pero claro, se pone un pequeño sistema de escape para los libros no importados, y se establece una vía de escape para los libreros con la liberalización. La verdad que todo suena muy bonito. Proteger al pequeño, fijar el precio para que los escritos no sean simples artimañas.

Aunque luego los artículos no son tan bonitos al leerlos, y ni ellos mismos estaban del todo seguros de su implementación. Pero esto ya lo explicaremos, brevemente más adelante.

Ley del Libro

Los artículos importanes para las ofertas en la Ley del Libro

En concreto nos encontramos con dos artículos importantes. No vamos a fusilarlos pero si hablaremos de ellos ya que afectan a la gran mayoría de obras y juegos de rol (en su mayoría).

Artículo 9 – Anclar el precio de salida

Este artículo hace que editores e importadores y reimportadores, así que no vale comprar a alguien que está en Gibraltar lo que le has regalado, a establecer un P.V.P. a nivel general. Además de tener que estamparlo en el libro. Y respetando el precio del primer importardor si existió. Así que el primo Gibraltareño tampoco nos vale para esto 🙁

El 9.3 es el que fija la horquilla de descuentos con el máximo del 5% sobre P.V.P

9.5 Aquí es donde los inspectores se ponen tibios con el pequeño comercio

¿Quién no ha visto nunca en una tienda de comics un conjunto de libros a mejor precio? O cuando por ejemplo tenemos Senda de Aventura completa, oferta. Y vemos que el porcentaje de descuento no casa con la Ley del Libro, siendo mayor al 5%.

Realmente esto se puede hacer. Como es cortito vamos a ponerlo entero:

5. El editor podrá establecer un precio fijo distinto para la venta de colecciones completas, inferior al resultante de la suma de cada uno de los títulos que componen dicha colección.

Art 9.5 Ley 10/2007

Como se puede apreciar, debe ser el editor y no el minorista. En el art 2 se puede leer la definición de editor, pero es la que todos conocemos. Así que cuando nos venden colecciones recién acabadas con un precio de descuento superior al P.V.P. global nos encontramos con una ilegalidad, algo fácil de calcular en una inspección y que se hace muchas veces por desconocimiento.

Artículo 10 – Lo que no está sujeto a P.V.P. para la Ley del Libro

Aquí empieza un poco el gusanillo para las ofertas y como saltarse el P.V.P. para hacer descuentos voy a enumerarlos sin entrar en excesivo detalle, y solo los más relevantes:

  • Ediciones coleccionista, pero deben estar limitadas y numeradas. Además de una buena calidad que lo identifique como tal.
  • Segunda mano usados
  • Editados y fabricados por métodos artesanales.
  • Suscripciones antes de publicarse
  • Descatalogados
  • Libros importados o no, en venta desde hace 6 meses cuya última edición tenga más de dos años (¡Guarda tus facturas si quieres hacer esto! 🙂 )

Podemos observar como las ediciones coleccionista realmente es algo laxo, piden simplemente alta calidad formal, numeración y público restringido. Este tipo de ediciones permite la especulación y la venta con descuento, aunque se ve poco.

Las suscripciones son muy típicas de ver en los anuncios cuando vuelve el cole, y en parte es por este motivo. Las editoriales aprovechan la ley para ofertar estos productos a mejores precios y enganchar con la suscripción, ya que no es necesario pagar todo de una sentada. En los libros de rol se empieza a ver con algunas suscripciones aquí en España, aunque es muy típico ya en América.

Es importante que para los dos últimos en la lista el editor debe cumplir con la Ley e informar sobre los cambios en la edición conforme a la Ley de Propiedad Intelectual vigente.
Nota técnica: pese a que pone una ley fija en el texto, normalmente la nueva absorbe las competencias que se atribuye para no tener que cambiar todas las leyes que llamaban a la anterior.

Artículo 11 – Motivos por los que te puedes saltar el P.V.P. de forma ocasional

En este artículo se explican unos motivos concretos que permiten saltarse el P.V.P. con algunos motivos algo quisquillosos. Lo que hace que no se tenga una libertad total.

  1. Día, Feria, Congreso o Exposiciones del Libro. Pero la organización del evento deberá determinar que se puede, y esta organización tiene que ser del sector editorial y comercialización del libro. Aquí el descuento máximo es del 10% del P.V.P.
  2. Aquí es una lista de entes públicos y centros que se les puede aplicar hasta un 15%
  3. Promociones mediante acuerdo de editores, distribuidores y libreros una oferta anual de precios para fondos y periodos concretos.

Sanciones por incumplimiento

La capacidad de sancionar se ve delegada del Estado a las comunidades autónomas, con lo que serán inspectores de las mismas quienes investiguen irregularidades.

¿Qué es una infracción leve y qué una grave ?

Esta tipificación no excluye el tratamiento especial que cada comunidad autónoma pueda dar a los hechos, pero es una base de mínimos generales. La encontramos en el Artículo 17.

Infracciones leves son:

  • No indicar el P.V.P. en la edición
  • Vender un libro con un precio PVP vigente que no se ajuste a los descuentos (hasta el 95 o 90 en los fijados)
  • Impedir el trabajo de inspección de forma leve

Infracciones graves son:

  • Vender más de un libro con un precio PVP vigente que no se ajuste a los descuentos (hasta el 95 o 90 en los fijados)
  • Usar los libros como reclamo comercial para vender productos que no sean libros
  • Impedir el trabajo de inspección de forma grave
  • Discriminar o impedir acceso si eres una biblioteca por razón de discapacidad

¿Son caras las sanciones de la ley del Libro?

Esta Ley del Libro aplica mínimos, y sus sanciones no son tasas para poder hacer infracciones en la mayoría de las ocasiones.

Sanción leve Sanción grave
1.000-10.000€ 10.001-100.000€

Además, se podrán aplicar otros agravantes como la reiteración o lo que disponga cada comunidad autónoma que podría incrementar estas sanciones, pérdida de subvenciones u otras sanciones no pecuniarias.

¿Por qué la Ley del Libro ha acabado ayudando al comercio online a largo plazo?

El problema de esta Ley del Libro 10/2007 proviene del sistema por el que se pueden poner ciertos precios. Pese a que sea buena la idea, el sistema de libros descatalogados, o los dos años o que lleve seis meses hace que el minorista no pueda competir.

Una gran empresa, como puede ser la de Jeff Bezos, establece sus precios de forma informatizada. Y permite automatizar gran parte de los precios con variables simples y llamadas a los registros online. El stock viejo deja de ser un problema, y se convierte en un gancho. Libros que acaban perdidos, se convierten en grandes ofertas que además muestran fácilmente otros productos clave de interese en el escaparate online.

Ley del libro y descuentos

El problema de etiquetar el P.V.P.

Uno de los problemas fundamentales a los que una librería tradicional se enfrenta por la Ley del Libro es la acuñación del P.V.P. Tener que dejar estampado el precio hace que las ofertas deban establecerse manualmente, o que si se quiere ahorrar tiempo deba poner a toda una sección un descuento que puede no interesarle de forma individual.

El papel fundamental de las distribuidoras

Pero el verdadero balón de oxígeno, para los comercios tradicionales y pymes, con el problema ha sido la flexibilidad que comienzan a ofrecer las distribuidoras. El stock o la falta de información respecto si algo está descatalogado o si el editor ofrece rebaja por pack completo. Esto se suple con correos o recogiendo las pilas de libros, tratados, obras y monografías que se quedan en el almacén.

En gran medida, la recogida de stock sin coste para la pequeña librería es lo que salva en muchas ocasiones, ya que hoy en día muchos acuden, observan y luego compran online los libros algo más antiguos.

Conclusiones sobre la Ley del Libro

Esta Ley se hizo en 2007 y no ha vuelto a ser revisada. Pese a que la intencionalidad pueda ser buena, su ejecución y el avance del comercio online puede que no vayan de la mano. La rigidez de precios para luego liberalizarlos puede ser útil para tiendas que vendan pocos libros y se los conozcan.

El problema, que lo hay, es que en muchas ocasiones no se conoce la ley en profundidad pese a su sencillez. Muchas personas que venden libros, simplemente conocen que tienen un 5% de descuento de tope, y como mucho si es una edición completa o importación pueden aumentarlo. Y no se preocupan ya que como pequeña empresa otras muchas cosas les quiebra la cabeza, los libros ya se venderán y acaban muertos en un estante durante años. Esto se junta con la facilidad tecnológica que hoy en día tenemos para mirar en otras webs, y si ves un producto con tiempo que buscabas y comparas acabas pensando “¡Qué caro!” y el resto de la tienda, la comienzas a cuestionar. Esto pasa mucho en los juegos de rol y las tiendas tradicionales pequeñas.

En el sector del libro ha habido una gran evolución con el libro eléctronico, el comercio online, la facilidad para obtener importación y comparar online. La actual Ley no presta la defensa real y efectiva que debería, dado que no hace ningún tipo de diferenciación entre los distintos vendedores.

Las bondades de un librero que aconsejaba y comentaba novedades comienzan a verse desplazadas por la creciente cantidad de reseñistas en blogs. Por eso, cada vez más las librerías de barrio deben cerrar las persianas, es necesario que puedan tener beneficios que las grandes no tienen. Permitir al librero pequeño un sistema más ágil para algunas partes del Art. 10 podría ayudarles en gran medida.

Gracias por leernos y si quieres pásate por nuestra web de juegos de rol.

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